Crea en Dios y no en lo que ve

Al comenzar este día llego una batalla a mi vida. Reforzada por los hechos de dificultades en estos tiempos me atacaron con gran ímpetu. Con un golpe solido vi que el futuro puede traer dolor a mi vida. Lo traerá, pero de seguro, me levantaré. De eso no me cabe duda, pues Dios esta conmigo. No por quien soy, sino por que a pesar de ser como soy, El me ama. Así que ante la pregunta de como estoy, conteste;

En VICTORIA; por que Dios CUIDA de mi, y esta conmigo como PODEROSO GIGANTE, por que EL PELEARA mi batalla.  EL me AMA y ha hecho PROMESAS y PACTOS conmigo, y cada uno de ellos será CUMPLIDO. Ese es el motivo de mi ESPERANZA; más que todo un promesa {me sustenta} … VERLO CARA A CARA.

Te exhorto a confiar en el Señor, tú Dios, quien estará contigo hasta el final.

¿Sabes quién eres?

No pregunto si estas teniendo un lapso de amnesia, demencia, o cosa semejante. Me refiero a si verdaderamente te conoces, o en ocasiones te extrañas por las cosas que haces. Cosas que no representan quien en verdad eres. O quizás te haz preguntado ¿porqué eres diferente a los demás?

Deberías reflexionar en quien eres y quien quieres ser. Recordando que Dios te ama, no por lo que eres, o por lo que haz hecho, sino porque eres su hijo, por lo que Jesús hizo por ti, y por quien el espera que llegues a ser en El. Dios tiene un propósito en tu vida, y quiere cumplirlo. Dios quiere que te des cuenta de quien eres, su hijo, a quien ama mucho, y con quien tiene un plan de bien, un plan perfecto, un plan para glorificarse en tu vida; todos los días de ella.

¿Acaso no te haz dado cuenta con cuan grande amor se te ha amado?

Les comparto una canción hermosa, en inglés, donde le decimos a Dios que estamos desesperados por El, que lo necesitamos hoy. Espero les guste.

Tus Pecados Perdonados II

Aprende a asumir las responsabilidades de tus actos

El aceptar las responsabilidades de los errores que hemos cometido, para algunos, parece ser sinónimo de derrota. Sin embargo, no lo es. Más bien, significa que haz aprendido de los errores y como persona aceptas que tienes defectos, pero tienes la voluntad de levantarte y seguir hacia adelante; actuando responsablemente. Parece que a muchos les cuesta, quizás por cuestión de vano orgullo, aceptar sus errores, y cuanto más asumir las consecuencias de los mismos.

Demostremos al mundo que somos diferentes, que existen personas integras, con defectos, pero valientes. Dispuestos a asumir las consecuencias de sus actos, de una forma prudente, pero no menoscabados, sino erguidos porque estamos haciendo lo correcto hoy, a pesar de que en el pasado erramos. Cuando veo a alguien que reconoce sus actos, se levanta, se responsabiliza y sigue hacia adelante; no pienso en un fracasado, pienso más bien, en una persona exitosa, capaz de luchar contra la tormenta.

Pedro es muestra de un valiente que cometió el error de negar a Jesús. No porque el acto de negarlo le hiciera valiente, sino que a diferencia de Judas quién le entrego, y se sintió mal por sus actos, Pedro es restaurado y continua al servicio de Dios. Judás, sin embargo, le da un fin trágico a su vida, culminandola. No mal interpretes esto, no estoy diciendo que el que no se responsabiliza merece una muerte como la de Judás. De ninguna manera. Pero, ciertamente el que falla en su responsabiliza esta acabando con su vida de una forma lenta y agonizante; pues su vida no cambiara hasta que decida asumir lo que le corresponde. Ya sea emocional o espiritualmente, esta socavando su integridad y moralidad.

Aprendamos a vivir la vida plena, asumiendo nuestras responsabilidades y aprendiendo de nuestro pasado.

Tus Pecados Perdonados

Mateo 9:1-2
Y subiendo Jesús en una barca, pasó al otro lado y llegó a su ciudad. Y le trajeron un paralítico echado en una camilla; y Jesús, viendo la fe de ellos, dijo al paralítico: Anímate, hijo, tus pecados te son perdonados.

 Si has creído que Dios envío a Jesús para que muriera por tus pecados, y le haz recibido en tu corazón como tu único y exclusivo salvador; te tengo una noticia, tus pecados te han sido perdonados. Tu fe ha movido la misericordia de Dios, y por el sacrificio de Jesús haz sido declarado salvo de tus pecados. Hoy es un hermoso día para profundizar en esta verdad. Recuerdas las veces que le fallaste a Dios, las veces que cometiste errores y horrores; todo eso Dios lo perdono. No importa el tamaño de tus pecados, todos han sido perdonados. La poderosa sangre de Jesús es más fuerte que el “Clorox”, el “Clorox” limpia algunas manchas de las ropas; la sangre de Jesús limpia todas las manchas de pecados que haz cometido.

Profundiza la verdad de esto en tu vida, toma tiempo para comprender que la sangre de Jesús es más poderosa que cualquier error en tu vida. Ora a Dios para que puedas comprender cuan grande ha sido su amor para contigo, cuan grande es su misericordia para perdonarte. Toma aunque sean dos minutos para orarle y de paso agradecerle.

Luego quisiera que analizaras una verdad que muy pocas veces es enseñada: Dios te perdona, pero las consecuencias del pecado te pertenecen; y si bien el te dará fuerzas para perseverar, tienes una tarea que hacer al respecto.

Hay quienes se preguntan el “porqué” si Dios los ha perdonado viven como si no fuesen perdonados. Hay dos posibilidades, la primera es que no hayan entendido el perdón de Dios; segunda, que es sobre lo que pienso comentar hoy, no han comprendido que Dios te perdona, pero las consecuencias de los errores uno las tiene que acarrear. En la Biblia existen sinnúmero de ejemplos de hombres que recibieron el perdón de Dios, pero tuvieron que asumir sus responsabilidades.

Ejemplos cotidianos de hoy:
- Un joven que tiene relaciones sexuales con una joven, y esta queda embarazada.
- Un estudiante que se copio en un examen y fue sorprendido por el maestro o profesor.
- Un funcionario del gobierno que cayó en conducta anti-ética y fue detectada la misma en una auditoría.

En cada uno de estos ejemplos, ante el arrepentimiento sincero, sabemos que Dios los perdonaría. Pero, cada uno de ellos tendría que asumir las consecuencias de sus faltas. El abortar al bebé no nacido sería otro pecado, por lo tanto eso no debe ser opción, eso es evadir una responsabilidad. En este caso, no es recomendable un matrimonio forzoso, pero si es necesario que ambos futuros padres asuman la postura que les corresponde. En el caso del estudiante, es posible que tenga que asumir una calificación de cero; más el desafío de dar la cara ante el profesor y pedir disculpas; algo que quizás sea vergonzoso, pero es el efecto de haber cometido una imprudencia. Mientras, el funcionario del gobierno tendrá que asumir su responsabilidad ante la ley y justicia pública del país. Esto no significa que Dios no les ha perdonado, sino que hay consecuencias que asumir, posturas y decisiones que tomar.

Continuará…

Riqueza versus Salvación

Acaso ¿podrá algún rico ser salvo?

Esta pregunta parece extraña, pero es necesario estar consientes de dos sucesos bíblicos que nos dirigen al respecto. Jesús dijo “el que a mi viene yo no le hecho fuera”. Sin embargo, al joven rico le ordeno que le siguiera luego de vender lo que tenía, y darlo a los pobres; y que esto lo haría salvo. Acaso Dios quiere que seamos pobres para servirle. Si bien pareciera ser el ejemplo que nos da Jesús, quién se despojo de todo lo que tenía para padecer como hombre y salvarnos; eso no es lo que en la Biblia se pretende enseñar.

Para esto tenemos varias cosas que conocer. Job, un hombre justo delante de Dios, fue despojado de todo y aún así no maldijo a Dios. A pesar de las pruebas que tuvo, no maldijo a Dios, y al final de su historia Dios le bendice. Job termina teniendo más riquezas que las que nunca tuvo. Salomón, Dios le dio sabiduría, y a pesar de sus imprudencias fue un hombre rico, y bendecido por Dios. Puedo mencionar otras personas, pero el fin es ejemplificar y no abundar.  ¿Porqué este hombre rico no fue considerado por Jesús para ser salvo?

La respuesta a esta pregunta es sencilla, sí, un hombre rico o una mujer rica puede ser salvo(a). Pero, la salvación va de la mano con el cumplimiento de dos mandamientos en los cuales se engloba todo mandato de Dios; amarás a tu Dios sobre todas las cosas, y a tu prójimo como a ti mismo. Aquel hombre no amaba a Dios sobre todas las cosas, sino que las cosas estaban antes que Dios.

¿Dios necesita dinero?

Dios es el dueño absoluto de todo, la Biblia dice que el creo, y que las cosas existen por Él. Así que la respuesta es No. Dios no necesita dinero, Dios no necesita nuestro dinero. Por tal razón, no vemos una respuesta de Cristo que correspondiera al lucro de Él o su ministerio. Jesús no dijo vende lo que tienes y dónalo a nuestro ministerio, que es uno de amor, o nada por el estilo. Jesús buscaba el bienestar de este hombre, que este entendiera que le hacia falta y bendecir a los pobres. Jesús demostró que este hombre no cumplía con ninguno de estos dos mandatos.

No estoy diciendo, de ningún modo, que este mal bendecir económicamente algún ministerio. Pues estamos en este mundo, y para lograr llevar la palabra y ser de bendición a otras personas. Pero, Jesús fue astuto, conociendo el corazón de aquel hombre le planteo el punto decisivo donde el le fallaba a Dios. El era bueno en su propia definición y criterio. Por lo que Jesús de inicio le dijo que no había ni uno bueno.

¿Qué significado tiene el ojo de una aguja?

Jesús dijo que era más fácil entrar un camello por el ojo de una aguja que un rico al reino de los cielos. No piense que Jesús se esta refiriendo a una aguja común, una aguja de cocer. Aunque hay quienes postulan que el camello se refiere a un tipo de soga, lo cuál haría difícil entrarlo por una aguja. Pero, al estudiar al respecto, he encontrado algo que me suena más lógico y acorde con lo que estaba hablando. El ojo de la aguja es un lugar donde es necesario despojar de todo al camello para que este pueda pasar. Esto va acorde con la mención de Jesús al hombre, quien necesitaba dejar su carga (las riquezas) para poder pasar por la puerta del cielo a recibir la gran recompensa por su salvación.

Dios anda buscando corazones genuinos que esten dispuestos a entregarse por Él, como Él lo hizo por ellos. Dios no exige lo que da, Él le ha dado más de lo que le pide. No obstante, Dios desea que haya el deseo de servirle de corazón. Y no habrá nada que no le hayas dado que Él no se encargue de recompenzarlo.

Mañana esperamos contar con su visita nuevamente, en un interesante tema. El cuál esperamos que le bendiga aún más que el de hoy y algún otro anterior.

El día del Amor

El amor es el sentimiento más hermoso, y nuestra razón de existir. Sin número de historias que se escriben tratan el tema del amor. Hoy 14 de febrero se habla, se escribe, se dice, tanto sobre el amor, como el desamor. Se venden chocolates, rosas, peluches y demás cosas; sólo para mostrar el sentimiento del amor hacia el ser amado. Esta imagen la tome en Disney, seguramente la historia le es conocida, La Bella & La Bestia. Una historia sobre el amor, y el desamor, donde la hermosa dama se enamora de un hombre atrapado en el cuerpo de una bestia. Pero, el amor logra superar la barrera de lo que se ve, y el se convierte en el humano y principe que una vez había sido.

Esta historia ficticia despierta el interés en niñas y jóvenes, resaltando en su corazón emociones hermosas. Pero, hoy, tomando una pausa con lo pautado, quise escribirles sobre un amor verdadero, no pasajero, no perecedero, un amor que nunca cambia. El verdadero amor. El día del Amor fue un día especial, donde se tomaron decisiones eternas, por personas especiales para el gran Amante Amador. Dios, siendo Amor decidió derramarlo todo, por amor a ti.

4 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;  5 no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; 6 no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. 7 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.     – 1 Corintios 13:4-7

Jesús sufrió el oprobio, el castigo de nuestra paz por amor a nosotros. Fue en todo bueno, sanando, libertando y demás a quienes lo necesitaban. Jesús no tiene nada que envidiar, nunca se jacto de nada; sino que a lo sumo se humillo, dejando todo por amor. A pesar del sufrimiento y la agonia, su amor no envaneció, no busco lo suyo, sino el beneficio nuestro. Menos aún guardo rencor; tanto amor hay en Él que al ladrón en la cruz le perdono, aún estando en su lecho de muerte. Su nombre es Justo, y verdad es todo lo que hay en Él. ¿Quién más que Jesús sabe lo que es sufrir por amor? Cree en ti y en mi, a pesar de las veces que le hemos fallado; pero aún así espera por nosotros, espera que vengamos a Él. ¿Cuánto nos ha soportado?

El amor de Dios no tiene igual, ni comparación. El verdadero día del amor fue el día que Jesucristo se entrego por nosotros, sin importar cuantos pecados y transgresiones cometimos en su contra. Hoy es día de demostrar el amor que de Él hemos recibido.

balanza

Y se inclinó la balanza

Qué tema interesante es éste. Seguramente la curiosidad le ha llevado a enfocarse en él, y quizás haya hecho conjeturas al respecto; sobre que se trata, que voy a decir, en que me baso, etcétera. Este mensaje precede al tema La santidad de Dios, por lo que le recomiendo que si no lo ha leído presione ‘Click‘ en este vínculo y lo lea antes que este. No coma ansías, y tómese el tiempo para leerlo antes que éste. Si ya lo ha leído, busque estar en un grato momento, donde si fuera posible no haya interrupciones y tome este barco hacia la isla del conocimiento.

En cierta ocasión un hombre prominente le preguntó a Jesús ¿qué haré para heredar la vida eterna?  Este hombre le afirmo a Jesús haber cumplido con algunos de los mandamientos establecidos a través de Moíses, aquellos que Jesús le pregunto que si los conocía. Jesús conocía lo que ha este hombre le hacia falta, despojarse de sí mismo. Este hombre prominente no cumplía con el mandato de amar a Dios sobre todas las cosas, sino que adoraba los bienes materiales, ese era su Dios, su idolatría, su perdición. Es interesante mencionar que Jesús no le desecho, sino el mismo al no aceptar la propuesta de Jesús a darlo todo a los pobres y seguirle. Jesús dijo en cierta ocasión que el que a Él viene, Él no le hecha fuera.

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Aliento para caminar

Cuando todos los reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán al occidente, y todos los reyes de los cananeos que estaban cerca del mar, oyeron cómo Jehová había secado las aguas del Jordán delante de los hijos de Israel hasta que hubieron pasado, desfalleció su corazón, y no hubo más aliento en ellos delante de los hijos de Israel.

- Josué 5:1

Este versículo bíblico debe ser de esperanza y aliento para todo aquel que esta pasando por una prueba, dificultad, o ve que se han juntado contra el sus adversarios, sus enemigos, aquellos que se ponen de acuerdo para hacerle mal. Pero, esta no es la mayor esperanza, ni lo más importante del versículo; sino parte del milagro que Dios tiene para quienes son su pueblo. Cuán valioso es para Dios su pueblo, que es capaz de secar el mar para que puedas cruzar en seco.

A veces nos ahogamos en nuestras circunstancias. Sentimos que son tantas que no podremos ni siquiera naufragar hasta la próxima orilla. Nos desalentamos, frustramos, agobiamos y decidimos vivir como náufragos. Lamentable que quizás, apenas sea un vaso de agua en donde nos hemos metido. Quizás estamos en una orilla donde apenas el agua nos llega a los tobillos, o hasta las rodillas. Suele suceder de esta forma, pero estamos tan preocupados mirando las circunstancias que no vemos más allá de ellas.

No importa cuan profunda sea tu circunstancia, tu Dios, Jehová puede hacer secar el mar para que puedas cruzar en seco. Maravillas quiere hacer Dios en ti, y a través de ti. Pero tienes que levantarte y caminar, creyendo que el mar se ha secado, creyendo en la grandeza de Dios. Cuando esto pase, los “reyes” que te tenían sitiado y vigilado, aquellos que no te quieren, verán cuan grande es el Dios que esta contigo, y temerán de hacerte mal.

En estos días aprendí de otro cristiano, conocido como papá Gil, un detalle sobre la adoración. Dios no es más grande, poderoso, maravilloso, ni nada mayor, simplemente porque lo alabes. Para muchos esto sonará obvio, pero la pregunta que esto trae es interesante, ¿porqué le adoramos si esto no lo magnifica, y si el no tiene baja estima? Lo que aprendí es que la adoración es un tipo de lupa, la lupa nos ayuda a ver las letras más grande, pero no hace que la letra sea más grande en el papel. Dios es grande, y la adoración nos ayuda a verlo mejor, ver mejor cuan grande es, y cuando esto sucede nos damos cuenta de cuán pequeños son nuestros asuntos, y aún más pequeños comparados a su grandeza.

Toma tiempo para adorar al que vive y reina por los siglos. Te darás cuenta de cuan asombroso es Dios. Tus problemas, sin embargo, son pedazos de piedras en el camino puestas para aprender a crecer y a madurar.

Mensaje de C. Spurgeon

Al que a mí viene, no le echo fuera. Juan 6:37

¿Hay en el Evangelio un solo caso en que veamos que Jesús rechace a quien a Él se acerca?
Si lo hubiera, desearíamos saberlo; más nunca lo hubo, ni lo habrá jamás.

Ninguno de los condenados podrá jamás decir: «Vine a Jesús y me echó fuera». No es posible que tú y yo fuéramos los primeros con quienes Jesús ha quebrantado su palabra. Jamás abriguemos tan mezquina sospecha. Acerquémonos a Cristo con todos nuestros males presentes. De una cosa podemos estar ciertos: jamás nos negará la entrada, ni nos echará fuera. Quienes hemos ido muchas veces, y quienes nunca han ido, acudamos todos juntos, y comprobaremos que a nadie cierra la puerta de su gracia.

«Este a los pecadores recibe», pero a nadie rechaza. Venimos a Él con la debilidad y el pecado, con una fe vacilante, con muy poco conocimiento y con menguada esperanza, y no nos rechaza. Venimos con la oración indecisa, con la confesión incompleta, con la alabanza que no está en armonía con sus merecimientos, y, sin embargo, nos recibe. Venimos enfermos, manchados, desanimados, indignos, mas no nos echa fuera. Acudamos nuevamente a Él, hoy mismo, porque a nadie echa fuera.

Hoy… esa seguridad me inunda, esa paz me sobrecoge y esa certeza me abre las puertas de la fe. Confiado estoy de que él nunca me dejará afuera.

Señor, Gracias por darme la fe y la seguridad de acercarme a ti en medio de la oración. Se que no me echas fuera, sino que me recibes con tu amor. En el Nombre de Jesús. Amén.

 

Charles Spurgeon.
Libro De Cheques Del Banco De la Fe.