7 Dias Valorando la vida

Resumen:

El propósito de este enlace es que aprendas a ver la vida de tal manera que te atrevas a vivirla, a luchar por ella, a perseverar a pesar de los tropiezos o circunstancias adversas que lleguen.  Te animo a que luches por la vida, que no te des por vencido. En ocasiones, las circunstancias que nos rodean no son buenas o positivas a nuestro parecer; pero Dios nos promete estar con nosotros hasta el fin del mundo. Así que, no estas solo, aunque no lo puedas ver; Dios esta ahí.

Día 1: No al Suicidio

El suicidio no es la “solución permanente” para ningún problemas. Pues en realidad los problemas por los cuales pasamos en esta vida son temporeros, así que para que buscar una solución permanente, que de por si acarea multitud de problemas y situaciones adicionales. Si usted esta pensando en tomar esta alternativa, pare de pensarlo, y busque ayuda inmediatamente; porque esta no es la salida a su situación. Al contrario, esa es la solución al odio que siente el enemigo por usted. No le de gusto, porque hay alternativas para mejorar. Dios te ama, y no desea que termines con tu vida.

Hay fuego encendido en el corazón de Dios, su amor que aún arde por nosotros.

Si intentas ayudar a alguien que piensa suicidarse, no cargues con este peso solo. Busque ayuda para esa persona, con alguien en que confíes. Ayude a que acepte ayuda profesional, o por parte de algún servidor de Cristo capacitado. Y algo, muy importante que debes hacer, poner su situación en oración ante Dios. Pues por lo general, estas personas creen que no hay esperanza para ellos. Pero sí hay esperanza, Dios es su alternativa y esperanza de vida.

Salmo 139:13-16

Dios mío, tú fuiste quien me formó en el vientre de mi madre. Tú fuiste quien formó cada parte de mi cuerpo. Soy una creación maravillosa y por eso te doy gracias. Todo lo que haces es maravilloso, ¡de eso estoy bien seguro! Tú viste cuando mi cuerpo fue cobrando forma en las profundidades de la tierra; ¡aún no había vivido un solo día, cuando tú ya habías decidido cuánto tiempo viviría! ¡Lo habías anotado en tu libro!

Dia 2: El Dios es omnisciente y omnipresente

Dos características de Dios son su sabiduría infinita y su capacidad de estar en todos lados. Con saber esto es suficiente para entender que a Dios no se le escapa nada. Por tal razón, pudiéramos deducir o intuir sin número de detalles. Entre los cuáles esta el saber que Dios sabe lo que tu piensas, Dios sabe como tu te sientes, Dios sabe que se siente, Dios sabe que tienes la capacidad de superarte, Dios sabe como puedes superarte, Dios sabe donde estas, Dios sabe donde estuviste, Dios sabe.

Amigo, no quiero adelantarme a los siguientes días, pero, te pido que tomes tiempo para reflexionar estos siete días. Un día a la vez. Toma tiempo, lee el día correspondiente y medita al respecto. Te anticipo que Dios sabe cual es la respuesta y la salida a tu circunstancia; oralé para que Él te dirija a tomar una decisión sabia.

Salmo 139:1-3, 7-10

Dios mío, tú me conoces muy bien; ¡sabes todo acerca de mí! Sabes cuándo me siento y cuándo me levanto; ¡aunque esté lejos de ti, me lees los pensamientos! Sabes lo que hago; y lo que no hago; ¡no hay nada que no sepas!… ¡Jamás podría yo alejarme de tu espíritu, o pretender huir de ti! Si pudiera yo subir al cielo, allí te encontraría; si bajara a lo profundo de la tierra, también allí te encontraría. Si volara yo hacia el este, tu mano derecha me guiaría; si me quedara a vivir en el oeste, también allí me darías tu ayuda.

Día 3: El Dios Omnipotente

La soberanía de Dios radica en los dos atributos, anteriormente mencionados, junto con su inmenso poder. No estamos hablando de los poderes políticos que pueden ejercer cualquier gobernante, sino de una soberanía absoluta. Dios no sólo sabe todo, esta en todas partes, sino que puede hacerlo todo. Cualquier situación es absolutamente empañada por el eterno poder de Dios. El puede hacer lo que el quiera, todo, absolutamente todo, todo lo que el quisiera.

Jeremías 32:17

Dios de Israel, tú, con tu extraordinario poder, has creado el cielo y la tierra. ¡No hay nada que tú no puedas hacer!

El poder de Dios es desde el principio, y es hasta el fin. Cuán grande poder tiene, ¿no crees? La Biblia dice que el cambia la tristeza en alegría, camino sobre las aguas, calmo tempestades, sano enfermos, liberto a los abatidos, amo a los indeseables, y sin número de maravillas a hecho nuestro Dios. Por tanto, vale la pena darle una oportunidad a Él y a la vida; sobre todo cuando su palabra dice que en Él hay vida nueva. O sea, lo que vemos y es puede dejar de ser nuestra circunstancia, porque Él lo cambie.

Día 4: Dios hace cosas nuevas

Isaías 43:18-19

Y ahora, Dios le dice a su pueblo: No recuerden ni piensen más en las cosas del pasado. Yo voy a hacer algo nuevo, y ya he empezado a hacerlo. Estoy abriendo un camino en el desierto y haré brotar ríos en la tierra seca.

No pienses por ningún momento que Dios esta descansando, pues no es así. Dios esta transformando las cosas para que operen siempre a nuestro favor. A pesar de tener dos temas adicionales a discutir antes de volver a este punto, del Dios que hace cosas nuevas quise que este día fuese un anticipo por el cuál debemos reflexionar. No quiero que te rindas, Dios mucho menos quiere que te rindas. Él quiere darte una oportunidad de nuevo renacer. Y aunque hay otros detalles y por menores que discutir, hoy queremos que medites en que Dios esta haciendo cosas nuevas. Dios cambia las cosas a nuestro favor. No esta esperando por ti para bendecirte, eso no es lo que dice el versículo anterior, Dios ya esta empezando a hacerlo. Analiza tus circunstancias, tu vida, y verás que aunque quizás hay sombras y obscuridad, han habido momentos de sol y alegría. Rayos de esperanza han entrado por las ventanas de tu vida, para iluminar tu mañana. Espera en Dios, y Él hará. Sí, confía en Él.

Día 5: El Pecado

Romanos 3:23

Todos hemos pecado, y por eso estamos lejos de Dios. Pero Él nos ama mucho, y nos declara inocentes sin pedirnos nada a cambio. Por medio de Jesús, nos ha librado del castigo que merecían nuestros pecados.

En lo más profundo de nuestro ser se encuentra la espina que fulmina nuestro corazón. Es como una lanza que nos atraviesa hasta lo más hondo de nuestra vida. Cala tan adentro que casi nos atraviesa el alma. Esa espina que nos arde y quema es el pecado que llevamos. La carga pesada de la culpa, los errores que hemos cometido en la vida, las frustraciones, los miedos, y tantos sentimientos malos, tanto o más que los pecados, incluso. El pecado pesa sobre nuestras cabezas. El pecado nos separa de Dios. Dios es santo, y nosotros por más obras que hayamos hecho, no somos nada santos cuando nos comparamos al verdaderamente Santo de las Naciones. Su santidad es como un paño blanco sin mancha alguna, que resplandece como sol en nuevo amanecer. Sin embargo, nuestra vestidura, por más bueno que seamos, es un blanco manchado, un crema, un blanco despintado, en el mejor de los casos.

Pero Él nos ama mucho. Toma tiempo hoy para meditar en cuales han sido tus pecados, errores, conductas incorrectas e inapropiadas. Piensa, ¿que cosas a Dios no le deben agradar de mi vida? Hoy es día de reconocer nuestros errores, pero aún así, entender que Dios nos ama. Así que no te des por vencido, porque hay alguien que te ama. Te ama mucho. La vida vale la pena, porque ahí alguien que te ama, y te ama a pesar de lo malo que haya en ti, te ama a pesar de tus errores, no te ama porque los cometas, sino porque decide amarte a pesar de ellos.

Día 6: Jesús, nuestro libertador

En Jesús hemos encontrado la libertad de nuestra alma. Gracias a su intervención hemos sido perdonados, pues su sacrificio nos limpia de todo pecado. Nuestro pecado es una barrera que nos separa del Amor de Dios, o más bien nos obstaculiza la visibilidad, para poder ver que Dios nos ama. Su amor es eterno y perfecto. El pueblo judío sacrifica animales como ofrenda o sacrificio a Dios para expiación de sus pecados. Esto es una forma de decir “reconozco que he pecado contra Dios, y que la paga del pecado es muerte, pero te ofrezco este animal en mi lugar”. 

Dios nos ama tanto que entrego a su Hijo Jesús en sacrificio para perdonar nuestros pecados. Ya no es necesario otro sacrificio, pues el sacrificio de Jesús cubre toda falta, todo pecado, todo error, y toda deuda que tengamos con el Padre Celestial. Dios entrego a su Hijo en sacrificio para que todo aquel que crea no se pierda en pecado, sino que tenga vida eterna. Un punto clave en este versículo bíblico(Juan 3:16) y en Romanos 3:24 es el tener que aceptar. Dios nos da un regalo, el perdón a través de Jesús, pero como todo regalo es necesario aceptarlo.

En tiempos de antaño una mujer aceptaba un regalo de un hombre sólo si tenía interés en una relación con este. Pues, algo similar pasa con el regalo que Dios te ofrece, el quiere establecer una relación contigo. Depende de ti aceptar su regalo y establecer una relación con tu creador, quien esta de más decir, te ama profundamente. Tal vez conlleva muchos términos o implicaciones el aceptar a Jesús como único salvador. Quizás, no hayas oído esto antes. Más adelante abarcaremos al respecto de una forma más especifica, quizás como tema aparte. Lo importante es que sepas hoy, que existe una gran necesidad y urgencia en que busques de Dios, orando (hablando con Dios) y leyendo la Biblia. De esta manera cultivaras una relación con tu creador, y encontraras sabiduría para vivir a pesar de las circunstancias. [Vivir y sobrevivir no es lo mismo.]

Día 7: Un nuevo año

Hoy comenzó un nuevo año. Con cada día nace una nueva esperanza de un buen día de hoy, y un mejor mañana. No hay porque desalentarse en medio de las adversidades que cada día, semana, mes o año pueda traer. Cada uno de ellos en su justo momento deberemos resolver; basta con que cada día traerá su propio afán. Pero, debemos hacer lo optimo para que hoy sea un día excelente.

Tomemos la oportunidad que nos da la vida, y cada detalle, cada “instante mágico”, y hagamos de la vida una experiencia única. Una experiencia digna de vivirla y disfrutarla a cada instante, a cada momento. No nos dejemos amedrentar por los problemas. Vivamos la vida. Seamos valientes, y enfrentemos todo lo que venga, con la mejor de las actitudes. Pues sabemos que contamos con el respaldo de Dios y de su eterno y gran Amor.

Josué 1

Yo te pido que seas fuerte y valiente, que no te desanimes, ni tengas miedo, porque yo soy tu Dios, y te ayudaré por dondequiera que vayas.

Así que confíe y eche para adelante, que la vida tiene cosas buenas, y vale la pena vivirla al máximo con Cristo.