Fuego

Existe el Infierno

No se trata de un “cuento desde la cripta”, ni algún tipo de fábula, historia de terror, o enseñanza para que la gente haga las cosas buenas, o lo que uno desea que hagan. Quien use este tema para inculcar miedo o alentar a las personas a acercarse a Dios no esta haciendo lo prudente por el Reino {el Reino de Dios}. No los juzgo, pero entiendo que están incorrectos y que hay mejores formas de acercar a las personas al conocimiento de Dios. Si les quiero enseñar a mis hijos que soy un buen padre no creo que sea correcto compararme con un mal padre y luego decir, soy mejor que él, por eso soy un buen padre. Creo que es más responsable de mi parte explicarles cuales son las bases para incluirme entre los buenos padres.

Como hemos mencionado anteriormente, Dios anhela que todos le conozcan y procedan al arrepentimiento; logrando así la salvación. La cuál es por gracia (o sea, un regalo) y no por obras (acciones) para que nadie se jacte en ser salvo. Esto no significa que al ser salvos no debemos hacer nada; pues el apóstol Pablo nos instruye diciendo que la fe sin obras es muerta, y la obra sin fe de nada sirve. Dios es amor y nos amo tanto que entrego a su Hijo Jesús para que muriera por nuestros pecados. La idea central de la Biblia es este mensaje de amor; El pecado del hombre hizo que cayera de la gracia, más Dios por su inmenso amor, a través de Jesús, le restituyó; permitiendo que el hombre que creyere sea salvo.

¿Qué pasa con el hombre que no creyere? Biblicamente existe un sinnúmero de versos que hablan al respecto. La paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna. Si leyere Apocalipsis encontraré otros versículos más que apoyen la teoría de la existencia de un lugar donde quienes hayan hecho mal pagaran por sus delitos y pecados. Pero, sólo quiero explicar por que yo creo en la existencia de este lugar; desde un punto de vista “humano”. Si no conociera de Dios, creo que aún creería en este lugar. Y si bien no soy partidario de hablar de lo negativo, creo que es necesario aclarar dudas, y entender el por que de algunas cosas.

Sin lugar a duda, usted ha de conocer sobre algún crimen cometido que no fue juzgado. Alguien a escapado de las garras de la justicia humana. Quizás usando alguna influencia. O por que al cometer el delito fue absuelto o tuvo digamos que “suerte” y no existe evidencia alguna o evidencia contundente contra este. Tal vez, conozca alguna persona que mintió y a través de calumnias logro inculpar a algún inocente de un delito que este jamás cometió. Esto no parece en nada justo, pero ha pasado, y no dudo que continúe pasando.

Tomemos por ejemplos delitos graves. Una joven de quince años que muere víctima de una bala perdida. Un jugador con futuro prometedor que es matado por la envidia de alguien. Jóvenes que mueren víctimas de un psicópata que entra en la escuela a disparar y causar un caos. Un padre que abusa sexualmente de su hija. Unas jóvenes víctimas de un violador serial. Una niña abusara por un enfermo sexual. Hombres que maltratan a sus esposas. Entre otros crímenes atroces que pudiera mencionar, como actos terroristas por ejemplo.

Cada uno de estos casos tocan la fibra más intima de cualquier humano. Pensando desde un punto de vista humano, hay quienes postulan que una vez muramos iremos al cielo; si bien es cierto que existe el cielo, no todos iremos allí. Falsamente hay quienes creen que el cielo no hace acepción en la entrada. Pero, acaso se les olvida que Dios es Justo. ¿Cómo es posible que el mismo Dios que me dio instrucciones extractas de como regir mi vida para agradarle, le permita el mismo acceso a aquellos que hicieron todo lo que le desagrada? ¿Cómo podemos creer que un hombre que es capaz de violar a su propia hija, causándole daños físicos, emocionales, psicológicos y espirituales? ¿Usted cree que sea posible que compartamos una atmósfera de santidad con un individuo capaz de esto? Francamente, yo no creo esto posible. Para mi es inconcebible que un Dios Santo y Justo permita que la niña ultrajada tenga que soportar en el mismo cielo al desgraciado que le hizo mal en la vida. Y perdone si esta palabra suena fuerte u ofensiva, pero un hombre que hace esto esta falto de gracia de Dios, por lo tanto la palabra que lo describe es esa, desgraciado. ¿Usted cree que Dios va a poner en el mismo lugar al hombre que fue vituperado con el calumniador que le culpo injustamente? No creo que sea eso posible.

Otros dicen que el que hizo lo bueno va al cielo, y el que no simplemente deja de existir. Nada más falso que esta idea. En primer lugar al cielo se llega por la gracia de Dios derramada sobre nuestras culpas mediante la fe en su Hijo Jesucristo; no por ser bueno, siendo que Jesús dijo “ninguno sólo hay bueno” cuando le dijeron maestro bueno. Si Jesús dijo esto, siendo El quien era, imagine que podremos decir de los demás. Acaso ¿cree usted que el que hizo mal no merece un castigo? El dejar de existir no es un castigo, sino una liberación de la condena y culpa que debe sentir una persona por su maldad. Por lo que no creo en esta teoría.

Habiendo expuesto estas ideas, deseo que ore al respecto para que Dios le dirija en conocimiento y sabiduría, y esta tarde continuaremos este tema interesante. Ore durante el día al respecto de lo que hemos dicho; y en la tarde antes de leer la segunda parte, ore por que Dios le ayude a evocar en su corazón todas las heridas causadas por las personas que no merecen el cielo. No dejando que fluya en su corazón sentimientos de odio o rencor, sino deseos de justicia.

Oremos: Señor excelso, merecedor de toda gloria, poderoso Rey de reyes; ante tu presencia estamos. Te pedimos dirección, sabiduría y entendimientos. Te pido que todo sentimiento de rabia, dolor, amargura, enojo, ocasionado por alguna injusticia evoque dentro de mi para que tu puedas sanar esa área de mi vida. En esta hora te doy permiso para limpiarme, curarme y sanarme. Se justo, misericordioso y amoroso; se propicio a mi necesidad. En el nombre de Jesús, Amén.

El infierno existe, y no es mi interés intimidar a nadie con este tema. Sino que conozcan una realidad. Las personas que deciden no servirle a Dios están destinadas a ir a ese lugar. Ese lugar es horrible, o eso han dicho, y yo lo creo. Pero, por distinta razón, quizás. Muchas son las conclusiones o menciones que se hacen de ese lugar. Y si bien no debe ser agradable su olor, su arquitectura y demás; eso no es lo importante. Eso no debe ser la razón por la cuál huir de un lugar como ese. No debe ser el motivo principal por el cuál refugiarse en una religión, o en Cristo; quien es el verdadero refugio del creyente, no la iglesia.

La razón por la cuál una persona no debe querer ir al infierno tampoco es el querer ir al cielo. Ciertamente, todos quieren ir al cielo, muchas cosas buenas se han dicho de este hermoso lugar. La verdadera razón debe ser el anhelo de estar delante de la presencia de Dios adorando. Por lo menos, ese es mi motivo, esa es mi razón de luchar. El infierno para mi no es un lugar de terror estilo Hollywood; es un lugar de escarmiento donde voy a estar alejado del Dios que es Amor, y me dio oportunidades que no supe aprovechar. El verdadero castigo para aquellos que han hecho lo malo, es saber que Dios existe, que les brindo oportunidad de redimieses a través del sacrificio de Jesús y fueron tan estúpidos como para no aceptarlo. Cuán doloroso a de ser, conocer a Dios por un instante, en el juicio justo y que te diga no hay espacio para ti en este lugar; no te quiero delante de mi. Estar una eternidad lejos de Dios debe ser horrible.

¿Porqué la oración? Para que comprendas que Dios es justo, pero que al igual que ha hecho misericordia contigo, debes pedirle misericordia para los que te han hecho el mal. Para que te animes, porque los malos no se saldrán con la suya en este juicio verdadero. No quedará pecado impune. Los únicos que quedaran libre de culpas son los que se hayan redimido en la sangre de Cristo, incluyéndonos si le has aceptado como único y exclusivo salvador. Por los demás pedimos misericordia, en ello demostramos nuestro amor hacia el prójimo; pero, queda de ellos tomar una decisión sabia o desperdiciar una eternidad.

El mensaje del infierno no es uno de horror o de temor, es uno de alerta, de advertencia; que no debe dirigir a las personas al cristianismo, sino mas bien debe dirigir a los cristianos a vivir una vida plena y de urgencia en llevar la semilla de la salvación. Creo que el mensaje del infierno es para nosotros los conversos, y no para los que ignoran a Dios. Es urgente la necesidad de nuestra consagración a Dios, y es urgente la necesidad de llevar el evangelio.