La criminalidad

Quiero mencionar la necesidad en cuanto a la criminalidad de que las personas entiendan que ningún color de ningún gobierno, ni de aquí, ni de afuera, ni mundial, ni internacional va a poder cambiarlo. Si damos un vistazo mundial a este asunto, podemos ver como la criminalidad a arropado a la humanidad. En NY un hombre que pretendía celebrar acción de gracias comiendo carne humana de mujer, en otros países se ha dado caso de mujeres que matan a sus hijos. El trafico de humanos. Etc. Lo único que puede ayudar a cambiar esta situación es nuestra vivencia más cercana a Dios. Como puertorriqueños necesitamos cultivar los valores reales, necesitamos rescatar la moralidad; necesitamos enseñarle a nuestros hijos con nuestro ejemplo de honradez, sacrificio, valentía, esfuerzo, lucha, y moralidad. Es tiempo de tomar las riendas de nuestras vidas y no depender de lo que el gobierno quiera enseñarle a nuestros hijos e hijas; es tiempo de dedicarles a ellos nuestra mejor obra, es tiempo de dedicarles esfuerzo, es tiempo de darles el amor, el amor que el gobierno nunca les podrá dar. Es tiempo de rescatar y restablecer el lugar de Dios en nuestras vidas, en nuestra familia, en nuestro hogar. Es tiempo de ser realmente agradecidos con Dios, y olvidar que Dios es Dios en Acción de Gracias, y conocer que Dios es Dios todos los días de nuestras vidas y hasta el fin de los siglos. Dios seguirá siendo Dios no importe lo que pase. Si queremos menos criminalidad, pongamos a Dios en el lugar que se merece; luchemos para que Dios tenga acceso a las escuelas, acceso a los hogares, acceso al gobierno, acceso a nuestras vidas, acceso a nuestras familias. Permitamos que Dios sea quien implante las reglas de nuestras vidas, y no las personas que le han dado la espalda como si el no existiera.