La graduación

En este post pretendo mostrar con un ejemplo ciertos aspectos que he aprendido de la vida. Dicho sea de paso, con este post va a conocer ciertas cosas de mi. Espero ser de bendición en el mismo. Ahora bien, el mismo lo he de comenzar hoy, pero no lo terminare, por lo que si quiere saber más, debe mantenerse conectado a nuestro site.

El jueves 28 de junio de 2012 me gradúe de maestría. Luego de muchos años de estudio, estrés, desavenencias, desganos, frustraciones, lucha y demás; por fin logre graduarme. Y si bien es cierto que el haber completado los requisitos para el grado eran los puntos claves para obtener el grado, y la graduación no es parte de los requisitos, sino todo lo contrario; la graduación es un momento emocional que nos lleva a reflexionar del arduo trabajo que pasamos para llegar a la meta, y celebrar haber llegado a ésta.

Les exhorto a correr y/o avanzar en el propósito de cumplir con cada una de las metas trazadas. En su momento dado, la satisfacción de haberlas alcanzado le hará sentir reconfortado.

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Hebreos 12:12 nos instruye a levantar las manos caídas, y enderezar las rodillas paralizadas; esto es ponernos en marcha. Muy sencillo, o por lo menos así suena. Durante mis días de estudio en la maestría, mientras trabajaba, y hacia otras actividades extracurriculares, no parecía tan sencillo el caminar y perseverar en los estudios. Hubo momentos en que quise rendirme. Momentos angustiosos o de cansancio no faltaron. Momentos en que lo que deseaba era tomar una decisión contundente, y no volver. Quise hacerlo, pero, llegaban los pensamientos a mi mente sobre la necesidad de cumplir el grado, la necesidad de terminar lo que se comienza, el malestar que se siente cuando se fracasa en cumplir una meta, entre otras ideas que minaban mi mente. Sea como fuese, termine. Mi pregunta para ti que estas buscando vivir una vida diferente, única, por el camino del bien, ¿estas cansado?, ¿piensas rendirte? Endereza tus rodillas, levanta tus manos y pon manos a la obra. En el camino de la salvación no se puede retroceder, no se puede mirar atrás, se vale ir suave, pero no detenerse. Yo voy a ti. Jesucristo va a ti. Dios va a ti. Así que recuerda, no estas solo, y si Dios esta contigo, ¿quién contra ti?