Aún no he visto el contexto

En ocasiones juzgamos a las personas por lo que son sin ver el contexto de por que son así. Si bien es cierto que somos lo que escogemos ser, basado en las opciones que hemos tenido, y por lo que hemos pasado; no es menos cierto que un pasado atroz marca el futuro de algunas personas. Recordemos pues, que el bien y la misericordia nos debe dirigir como creyentes de Cristo e imitadores de Él. Un pasado tormentoso, y no superado por una persona, puede ocasionar que en su presente este haga cosas desastrosas que nos imparten, e incluso nos lastimen.

De ningún modo pretendo justificar a nadie, sino más bien, sembrar una semilla en ti de esperanza, amor y misericordia. Este tipo de personas pueden mejorar en las manos de Dios, esa es nuestra esperanza. Y nuestro amor y misericordia se refugian en la oración para que así suceda, en la dirección de Dios, en no rechazarlos del todo. En buscarles alternativas de ser necesario, y estos estar dispuestos a recibirla.

Porqué subrayo “del todo” – por que aunque para algunos es rechazarlos el alejarte de estas personas, en ocasiones es necesario mantener cierta distancia. Recordando pues que Dios te puso a cargo de una persona súper especial para Él, alguien que Él ama mucho, y eres responsable del todo por esa persona, Tu mismo. Si por alguna razón esta relación o cercanía te pone en peligro, es necesario que guardes distancia. No es un pensamiento egocéntrico, es una verdad bíblica. Yo lo veo así. La Biblia establece que sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; por lo tanto, si algo en esta relación o cercanía daña tu corazón, ¿qué debes hacer? Amar a tu prójimo lo suficiente como para darle espacio, y que el ejerza su libre albedrío, y amarte lo suficiente como para seguir creciendo espiritualmente, y no atarte a aquello que daña tu corazón.

Sin embargo, lo que quisiera es que aprendamos que de primera instancia no juzguemos a las personas. Que sin conocerles estemos lanzando criticas, sean instructivas, constructivas o destructivas. Un libro no se conoce por su portada, así mero es una persona, puedes la portada puede parecer muy acida, muy amarga, muy intimidante; pero quizás es sólo parte del contexto.

Piensa la próxima vez, que si no conoces bien a una persona; aún no haz visto su contexto. Quizás esos rasgos que tanto te desagradan tienen una razón de ser. Y tu llegada a la vida de esa persona sea con un propósito de cambio, para ambos. Pues a la medida que ayudamos, somos ayudados; ambos crecemos.

Saldrá de ellos el canto de acción de gracias Y la voz de los que se divierten. Los multiplicaré y no disminuirán, Los honraré y no serán despreciados. -Jeremías 30:19