Examíname

Examiname Señor, mira dentro de mi alma, de mi vida, de mi ser.

Mira lo que hay en mi interior, en el interior de mi vida;
Coraje, amargura, errores, manchas, pedazos negros,
moretones provocados por el  Dolor y el sufrimiento, a
causa de una vida dura y hostil.  Hay tantas cosas que
están mal en mi.  Y hay están.  Pero, también, dentro
de mi hay un rayo de luz que ilumina mi interior. Una
luz blanca como la nieve.  Esa luz quizás sea tenue, pero
retumbante.  Permite, oh Señor, que esa luz se esparza.

Examina, Examíname, y ve si hay caminos de perversidad, en mi, Señor Jesús.  Examíname, Examíname, sáname, y sálvame, mi Salvador.
(similitud con Salmo 139:23)

Dentro de todos nosotros hay caminos que no son agradables a la santidad de Dios.  Pero, aún así, Dios nos ama.  Es mi anhelo que el amor de Dios hacia mi, me ayude a cambiar el rumbo de mí vida, para agradarle cada vez más a Él; por que se lo merece. Y que así también lo haga con ustedes.