La educación anti-cristianos

La educación en manos del gobierno es un arma de doble filo. Si bien es cierto que ha otorgado una flexibilidad y facilidad para llevar el conocimiento “indiscriminadamente” a cualquier parte, también es cierto que ha sido una herramienta que mal utilizada puede llevar a restringir los derechos, como por ejemplo el derecho a ser educado con estándares morales más altos establecidos por alguna denominación religiosa o grupo moral. Esto sin mencionar a la reeducación histórica, donde se dejan de contar las historias como sucedieron y se enseña la percepción general del maestro o del gobierno. De tal forma, los alumnos son encaminados a favorecer candidatos, gobernantes, o estatus políticos que de tener el contexto real no favorecerían.

Proverbios 22:6

Instruye al niño en su camino,
Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.

Es parte de nuestro deber cristiano educar a nuestra niñez con los estándares celestiales para que al crecer tengan en su corazón la verdad de Cristo. No se trata de una adoctrinación como señalan algunos. Y aunque esto es un punto debatible, no entraré en este mensaje a profundizar en ello. La verdad de Cristo debe ser plantada en los corazones de nuestra niñez, por que si en un futuro ellos se alejan de Dios sabrán que es bueno y que es malo; no dependerá de nosotros sus decisiones, sino de ellos.

Hay quienes critican las doctrinas y dogmas cristianas, y evangélicas; puesto que no se percatan de que nuestra intención no es poner una barrera o camisa de fuerza sujetada a una fe. Nuestra mejor intención es que la convivencia sea sana y saludable. Que todos tengamos acceso a la felicidad; así como Dios lo quiso. Hay quienes no se percatan de que nuestras normativas (que provienen de Dios) están dirigidas a tener una buena vida sin perjudicar la vida de los demás. Eso es lo mejor para todos.

Pero, esto no significa bajo ningún concepto que permitiremos que se atropellen nuestros derechos, ni los derechos de nuestros hijos, ni descendientes. Nuestros derechos son tan importantes como los de cualquiera otro. Los cristianos no debemos permitir que se les eduque a nuestros hijos en contra de la moral y los valores que como cristianos poseemos y defendemos. Es por esta razón que he ido contundentemente señalando puntos claros que afectan nuestra sociedad y a la humanidad. Puntos que para algunos son meramente políticos, pero que afectan a los cristianos quienes no son de este mundo pero viven en el. Por consiguiente, quiero calar en lo más profundo del corazón de cada cristiano; para que este alerta, firme y sólido para defender sus derechos; y que cumpla con su responsabilidad de velar por el bien de la humanidad.

Los cristianos somos luz en medio de las tinieblas.

En los siguientes mensajes estarán dirigidos o enfocados a fortalecer nuestro criterio como cristianos sobre la necesidad de estar alerta sobre el mundo de la educación de nuestros niños y las leyes que se establecen a estos efectos. Enfocándome en tres aspectos; legislación a favor del uso de drogas, de el aborto y de la sexualidad.